El número de personas que trabajan en espacios de coworking a nivel mundial está cerca de alcanzar los 3.8 millones para 2020, según Small Business Labs. Los emprendedores, especialmente, se sienten atraídos por estos entornos flexibles. Los espacios de coworking les proporcionan una base de operaciones, recursos para ayudarlos a expandir sus negocios y conexiones laborales que pueden durar toda la vida.

En coLABORatinne, después de casi 5 años de experiencia a nuestras espaldas, hemos visto todo tipo de situaciones entre nuestros coworkers. Por lo tanto, este es nuestro consejo: si deseas aprovechar al máximo tu propia experiencia de coworking, debes evitar a toda costa hacer lo siguiente…

1. Unirte únicamente para crear contactos

Una de las cosas que los nuevos emprendedores aprecian sobre los espacios de coworking es el potencial que ven en la creación de redes profesionales. Por esta razón, muchas personas se sienten atraídas por los espacios de coworking, como una manera ampliar su lista de clientes.

Sin embargo, un espacio de coworking, no consiste en cómo los demás miembros pueden ayudarte, sino en cómo apoyarse unos a otros. Es cierto que resulta sencillo encontrar oportunidades de colaboración y contactos valiosos a través de los coworkers de tu espacio, pero el desarrollo de estas conexiones lleva tiempo y hay que retroalimentarlo. Por lo tanto, no te dediques a atosigar con tarjetas de visita a todas las personas que conozcas. Tómate tu tiempo en construir relaciones significativas, de manera que no te cierren el grifo cuando más lo necesitas.

2. Spamear a tus compañeros

Muchos espacios de coworking tienen un líder comunitario cuyo rol es ayudar a crear nuevas conexiones. En estos espacios, son habituales los grupos privados de Facebook o Whatsapp y se suele compartir un directorio de miembros, con sus respectivos correos electrónicos y números de teléfono, de manera que se faciliten las conexiones entre los diferentes miembros del espacio.

Si bien es posible que tengas acceso a esta información de contacto de cada coworker, no emplees dicha información para agregar sus correos electrónicos a tu lista de correo y así “spamearlos” con tus promociones, tarifas, eventos, o lo que sea que vayas a compartir. No te tomes demasiadas libertades, pide permiso antes, y en el caso de que lo recibas, pregunta cómo puedes ayudar o apoyar a ese compañero antes de incluirlo en tu agenda.

3. Ser el centro de atención

Ya sea que trabajes en un espacio de coworking o en un entorno de oficina tradicional, es probable que hayas conocido a personas a quienes les gusta ser el centro de atención continuamente. Estas personas son fáciles de detectar. Los lunes, son los primeros en contarles a todos como fue su fin de semana. Hablan en voz alta por teléfono cuando atienden una llamada. E incluso harán suspiros audibles, con la esperanza de que alguien les pregunte qué está pasando.

Los espacios de coworking ofrecen muchas oportunidades para intercambiar ideas y crear redes, pero ante todo son lugares para trabajar, no debemos olvidarlo. No seas una distracción. Cuando eres parte de una comunidad, eres parte de un colectivo. No intentes acaparar todas las luces, no suele funcionar.

4. Esconderse

Al igual que sucede en un gimnasio, si te unes y no te presentas, no obtendrás lo que necesitas de un espacio de coworking. Preséntate a los eventos, aunque sólo sea por cortesía. Habla con los coworkers. Déjate ver. Cuando una persona finaliza su estancia en un coworking porque “no está obteniendo lo suficiente del espacio”, a menudo es porque dicha persona no se involucró en la dinámica de la comunidad, de manera que no pudo aprovecharse de lo que el espacio tiene para ofrecer.

Trata estas relaciones con cuidado, ya que estás construyendo tu reputación en la comunidad. Evitar a los compañeros o mostrarse poco confiable dañará tu reputación y nunca acabarás de integrarte.

5. Llevarse los problemas personales a la oficina

En cualquier entorno, habrá personas que creen que deben ser transparentes en cada interacción. Pero recuerda, ante todo, la gente está allí para trabajar. Así que, en la medida de lo posible, mantén tus dramas personales fuera del espacio.

Ahora, esto no significa que no debas pedir ayuda cuando la necesites. Informa al propietario o gerente de lo que está sucediendo y pide recomendaciones. Formas parte de una comunidad y esta te puede ayudar a solventar alguna situación difícil. Pero cuando se trata de tus problemas personales, asegúrate de usar la discreción.

Escrito por: Hugo Barcia

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